Si buscas un bizcocho que sea ligero, suave y perfecto para acompañar con una taza de té o café, este Bizcocho de Maicena es la opción ideal. La maicena le da una textura delicada y esponjosa, diferente a la de los bizcochos tradicionales de harina de trigo. Además, su preparación es muy sencilla y los ingredientes son básicos, lo que lo convierte en una receta accesible para cualquier momento.
Perfecto para meriendas, desayunos o como base para un pastel más elaborado, este bizcocho se adapta a todas las ocasiones. La esencia de vainilla le aporta un aroma irresistible, mientras que la mantequilla lo hace extra suave y sabroso. ¿Estás listo para prepararlo? ¡Vamos a ello! ✨
Preparar el molde y el horno:
Precalienta el horno a 180°C (350°F). Engrasa y enharina un molde para bizcocho o cúbrelo con papel de hornear para evitar que se pegue.
Mezclar los ingredientes secos:
En un bol, tamiza la maicena, el polvo de hornear y la pizca de sal. Reservar esta mezcla ayudará a integrar mejor los ingredientes y evitará grumos.
Batir huevos y azúcar:
En otro bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva espumosa y haya duplicado su volumen. Este paso es clave para lograr un bizcocho esponjoso. Puedes utilizar una batidora eléctrica para facilitar el proceso.
Incorporar mantequilla y esencia de vainilla:
Agrega la mantequilla a temperatura ambiente y la esencia de vainilla. Continúa batiendo hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y la mezcla sea uniforme.
Añadir ingredientes secos y leche:
Poco a poco, incorpora la mezcla de maicena y polvo de hornear, alternando con la leche. Bate a baja velocidad o utiliza una espátula para integrar todo sin perder el aire de la mezcla. Asegúrate de obtener una masa homogénea y sin grumos.
Verter y alisar la masa:
Vierte la masa en el molde previamente preparado y alisa la superficie con una espátula para que quede uniforme.
Hornear:
Lleva al horno durante 30-35 minutos. Verifica la cocción introduciendo un palillo en el centro; si sale limpio, el bizcocho está listo. El tiempo puede variar según el horno, así que es importante revisarlo a partir de los 30 minutos.
Enfriar y desmoldar:
Saca el bizcocho del horno y déjalo reposar en el molde durante unos minutos. Luego, desmóldalo con cuidado y colócalo sobre una rejilla para que se enfríe completamente.
Temperatura de los ingredientes: Asegúrate de que la mantequilla y la leche estén a temperatura ambiente para una mejor integración.
Tamizar siempre: Tamiza la maicena para evitar grumos y lograr una textura más suave.
Personalización: Puedes añadir ralladura de limón o naranja para darle un toque cítrico. También puedes espolvorear azúcar glas por encima una vez que el bizcocho esté frío para un acabado más elegante.
El Bizcocho de Maicena es una receta clásica que nunca falla. Su textura esponjosa y su sabor delicado lo convierten en el complemento perfecto para tus meriendas o como base para postres más elaborados. Con ingredientes simples y un proceso de preparación fácil, es el tipo de receta que querrás repetir una y otra vez.
💡 ¿Te animas a probarlo? Compártelo con tus amigos y familiares para endulzar sus días! 🍰✨