Los Pancakes de Queso Crema son una versión mejorada de las tortitas clásicas, con una textura más esponjosa y un toque extra de cremosidad. Perfectos para el desayuno o la merienda, se preparan de manera sencilla y rápida, y seguramente se convertirán en una de tus recetas favoritas.
Mezclar la Masa:
En un bol grande, coloca el queso crema, la harina, los huevos, la sal y el aceite. Bate todos los ingredientes hasta que la mezcla sea homogénea y sin grumos. La masa debe quedar ligeramente espesa y cremosa.
Cocinar los Pancakes:
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y añade un poco de mantequilla o aceite para evitar que se peguen.
Cuando la sartén esté bien caliente, vierte un poco de la mezcla para formar un pancake. Cocina hasta que aparezcan burbujas en la superficie y los bordes se vean dorados.
Con cuidado, voltea el pancake y cocina el otro lado por aproximadamente 1 minuto más, o hasta que también esté dorado.
Repite este proceso hasta terminar con toda la masa.
Servir:
Sirve los pancakes de queso crema inmediatamente, aún calientes. Puedes acompañarlos con miel, sirope de arce, frutas frescas o un poco de azúcar glas para un toque dulce. También combinan perfectamente con mermeladas o chocolate derretido.
Textura más esponjosa: Si quieres unos pancakes aún más esponjosos, separa las claras de las yemas y bate las claras a punto de nieve antes de incorporarlas a la mezcla.
Dulces o salados: Esta receta es muy versátil; si prefieres una versión dulce, añade 1 o 2 cucharadas de azúcar y un toque de esencia de vainilla.
Conservación: Puedes guardar los pancakes en la nevera hasta por 2 días y calentarlos en la sartén o microondas antes de servir.
Estos Pancakes de Queso Crema son una delicia irresistible, con una textura suave y cremosa que se derrite en la boca. Ideales para compartir en familia o sorprender a tus invitados, ¡no dejarán a nadie indiferente! ¿Buscas más recetas deliciosas? Explora nuestras ideas para el desayuno y eleva tus mañanas al siguiente nivel.