Los duraznos al natural en almíbar son una manera clásica y deliciosa de disfrutar esta fruta durante todo el año. Con solo tres ingredientes, esta receta casera te garantiza un postre versátil, libre de conservantes y lleno de sabor. Ya sea para acompañar helados, rellenar tortas o simplemente disfrutar solos, estos duraznos se convertirán en un favorito de tu cocina. Sigue leyendo para aprender a prepararlos paso a paso.
Selecciona los mejores duraznos frescos, maduros pero firmes, para evitar que se deshagan durante la cocción. Lava bien cada fruta para eliminar cualquier suciedad o residuo. Si lo prefieres, puedes pelarlos antes de usarlos. Para facilitar este proceso, hierve los duraznos durante un minuto y luego sumérgelos en agua fría; la piel se desprenderá con facilidad.
Una vez limpios, corta los duraznos a la mitad y retira el carozo. Si prefieres trozos más pequeños, corta en cuartos. Si los duraznos son pequeños, también puedes dejarlos enteros.
En una cacerola grande, prepara el almíbar mezclando el agua con el azúcar. Calienta a fuego medio mientras remueves constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo. Cuando la mezcla comience a hervir, déjala por cinco minutos para que el almíbar adquiera una textura ligeramente más espesa.
Agrega los duraznos al almíbar asegurándote de que queden completamente sumergidos. Cocina a fuego bajo durante 10 a 15 minutos, dependiendo de la firmeza de la fruta. El objetivo es que los duraznos queden tiernos, pero sin deshacerse.
Mientras los duraznos se cocinan, esteriliza los frascos donde los almacenarás. Coloca los frascos y sus tapas en una olla con agua hirviendo durante al menos 10 minutos. Esto garantiza que los duraznos se conserven en perfecto estado.
Con los duraznos cocidos, colócalos cuidadosamente en los frascos esterilizados. Vierte el almíbar caliente en los frascos hasta cubrir por completo la fruta, dejando un pequeño espacio entre el almíbar y la tapa. Cierra los frascos herméticamente.
Coloca los frascos boca abajo durante 10 minutos para garantizar un sellado adecuado. Si deseas prolongar su vida útil, hierve los frascos sellados en una olla con agua durante 20 minutos. Este proceso crea un vacío que asegura su conservación por más tiempo.
Si quieres experimentar con sabores, agrega una rama de canela o una vaina de vainilla al almíbar durante la cocción. Estos ingredientes aportarán un toque único y especial a los duraznos.
Preparar duraznos al natural en almíbar en casa es una forma sencilla y deliciosa de preservar esta fruta para disfrutarla todo el año. Además de ser un proceso fácil, el resultado es un postre lleno de sabor y libre de aditivos innecesarios.
¡Sorprende a tu familia con esta receta casera y disfruta de la versatilidad de los duraznos en almíbar en postres o bocadillos dulces! Vuelve pronto para descubrir más ideas deliciosas y fáciles.