Las empanaditas dulces rellenas de piña son una joya de la repostería casera que encantan desde el primer bocado. Su masa suave, ligeramente crujiente por fuera y tierna por dentro, envuelve un delicioso relleno de piña caramelizada que perfuma toda la cocina al hornearse. ¿El resultado? Una receta perfecta para meriendas, celebraciones familiares o simplemente para disfrutar con una buena taza de café.
Fáciles de preparar y con ingredientes sencillos, estas empanaditas no solo son deliciosas, sino también muy versátiles. Puedes hacerlas más pequeñas para bocaditos de fiesta o más grandes para un desayuno especial. Y lo mejor de todo: se hornean, no se fríen, así que además de ricas, ¡son más saludables!
Prepara la masa:
En un recipiente amplio, mezcla la harina, la sal y el azúcar. Luego, añade la mantequilla derretida y la leche poco a poco, mezclando con una cuchara o con las manos limpias hasta formar una masa suave y uniforme. Si ves que está muy pegajosa, añade un poco más de harina. Si está seca, un chorrito más de leche bastará.
Amasa sobre una superficie limpia durante unos 5 minutos, hasta obtener una masa elástica y manejable. Cúbrela con un paño limpio y deja reposar durante 30 minutos. Este paso es importante para que la masa sea más fácil de estirar después.
Prepara el relleno:
En una sartén pequeña, coloca la piña picada junto con el azúcar. Cocina a fuego medio por unos 5 minutos, solo hasta que la piña libere su jugo y se forme un almíbar ligero. Apaga el fuego y deja enfriar antes de usar.
Forma las empanaditas:
Divide la masa en 8 a 10 porciones iguales. Con un rodillo, estira cada porción en forma de círculo pequeño, de unos 10-12 cm de diámetro. Coloca en el centro una cucharada del relleno de piña.
Dobla cada círculo por la mitad, formando una media luna, y presiona los bordes con los dedos o con un tenedor para sellarlos bien. Si deseas un acabado dorado y brillante, pincela la superficie con huevo batido.
Hornea y disfruta:
Coloca las empanaditas sobre una bandeja cubierta con papel para hornear. Llévalas al horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos o hasta que estén doraditas por fuera. Retíralas y deja entibiar unos minutos antes de servir.
Estas empanaditas saben deliciosas espolvoreadas con azúcar glas y un toque de canela. También puedes rellenarlas con otros ingredientes como manzana caramelizada, guayaba, dulce de leche o mermelada. ¡Hazlas a tu gusto!
Si te sobran, guárdalas en un recipiente hermético. Se conservan bien durante 2 a 3 días y puedes recalentarlas unos minutos en el horno para recuperar su textura crujiente.
Las empanaditas caseras dulces de piña al horno son mucho más que un postre: son un pedacito de hogar, de esos sabores que nos hacen sonreír y recordar. Con pocos ingredientes y mucho amor, puedes preparar un dulce que conquista paladares y corazones.
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